Lo que nació como una herramienta para facilitar el acceso a servicios de salud en la frontera hoy enfrenta un problema creciente. En Tijuana, la venta irregular de pases médicos ha encendido alertas entre autoridades y sector empresarial, al punto de derivar en sanciones y operativos de control.
De acuerdo con reportes recientes, más de mil empresas han sido señaladas o sancionadas por participar en la venta indebida de estos pases, un mecanismo que originalmente estaba destinado a pacientes que requieren cruzar la frontera por motivos médicos.
El problema no es nuevo, pero sí se ha intensificado. Autoridades locales reconocen que, aunque existen lineamientos claros para su emisión, el uso de estos pases se ha desvirtuado. En muchos casos, han pasado de ser un beneficio médico a convertirse en un producto comercial.

De herramienta médica a negocio paralelo
El pase médico fue diseñado para agilizar el cruce fronterizo de pacientes, especialmente en una región donde el turismo de salud es constante. Sin embargo, la falta de regulación efectiva ha permitido que algunos actores lo utilicen con otros fines.
Hoy, estos pases pueden encontrarse en esquemas irregulares de venta, donde personas sin necesidad médica acceden a ellos para reducir tiempos de espera en la frontera.
Esto no solo afecta la intención original del programa, también genera un impacto directo en quienes sí lo necesitan, al saturar el sistema y reducir su efectividad.
Ante este escenario, autoridades han intensificado operativos de supervisión y retiro de permisos. Sin embargo, el propio gobierno local ha reconocido que la práctica persiste, lo que evidencia la dificultad de controlar un esquema que ya se ha expandido.
El reto no es únicamente sancionar, sino reorganizar el sistema.
La falta de trazabilidad en la emisión y uso de estos pases complica su control, especialmente en una ciudad con alto flujo transfronterizo.
Más allá de lo administrativo, el tema toca un punto sensible: la confianza en el sistema de salud y en los mecanismos que facilitan el cruce entre México y Estados Unidos.
El uso indebido de pases médicos no solo genera ventajas injustas, también pone en duda la legitimidad de quienes realmente necesitan atención médica urgente. En una región donde el cruce diario es parte de la vida cotidiana, este tipo de prácticas terminan afectando a toda la dinámica fronteriza.
