Tijuana se ha consolidado como uno de los principales destinos de turismo médico en México, recibiendo cada año a miles de pacientes, principalmente de Estados Unidos y Canadá, que buscan atención especializada. Sin embargo, el crecimiento de este sector también ha propiciado la aparición de establecimientos que operan sin cumplir con la normatividad, poniendo en riesgo la salud de quienes requieren cuidados posteriores a una cirugía.
Como parte de una estrategia para combatir estas prácticas, el Cabildo aprobó una serie de modificaciones reglamentarias que permitirán supervisar y regular las casas de recuperación médica que funcionan en la ciudad. Con estas medidas, los establecimientos deberán acreditar que cumplen con las condiciones sanitarias, de infraestructura y de operación establecidas por las autoridades correspondientes.
De acuerdo con la información presentada durante la sesión, en Tijuana existen 97 casas de recuperación médica, las cuales deberán someterse al nuevo proceso de certificación y regularización. La intención es asegurar que cuenten con personal capacitado, protocolos de atención y permisos vigentes para brindar servicios a pacientes en recuperación.
Las autoridades señalaron que la estrategia también busca proteger el prestigio de Tijuana como referente internacional en turismo médico. La ciudad recibe a miles de visitantes que viajan para realizarse procedimientos médicos, odontológicos y estéticos, por lo que garantizar estándares de calidad resulta fundamental para mantener la confianza de los pacientes y fortalecer uno de los sectores económicos más importantes de la región.
Además de brindar mayor certeza a los usuarios, la regulación permitirá identificar y sancionar a quienes operen de manera irregular o se presenten como clínicas o centros de recuperación sin cumplir con la normativa vigente. Con ello, las autoridades buscan cerrar espacios a establecimientos fraudulentos que puedan representar un riesgo para la salud pública.
Especialistas en el sector consideran que la medida representa un paso importante para profesionalizar los servicios de recuperación postoperatoria y elevar la calidad de la atención que reciben tanto pacientes locales como extranjeros. También destacaron que una regulación más estricta puede contribuir a fortalecer la competitividad de Tijuana frente a otros destinos de turismo médico.
