Organizaciones dedicadas a la atención de personas migrantes en Tijuana comenzaron a reforzar sus planes de respuesta ante un posible aumento en las deportaciones de ciudadanos haitianos desde Estados Unidos. La preocupación surge tras el fin de un programa de protección migratoria que beneficiaba a miles de personas de origen haitiano, lo que podría traducirse en un mayor flujo de migrantes hacia la frontera norte de México.
Representantes de uno de los albergues de la ciudad señalaron que ya analizan la capacidad de sus instalaciones y la disponibilidad de recursos para hacer frente a un eventual incremento en la demanda de alojamiento, alimentación y asistencia humanitaria. Aunque todavía no se registra una llegada masiva de personas deportadas, consideran importante prepararse con anticipación ante cualquier cambio en la política migratoria estadounidense.
Tijuana ha sido históricamente uno de los principales puntos de recepción para personas migrantes que buscan ingresar a Estados Unidos o que son retornadas al país. En los últimos años, la ciudad ha recibido a comunidades provenientes de distintos países, entre ellas la haitiana, que ha logrado integrarse en diversos sectores económicos y sociales de la región.
Las organizaciones civiles también expresaron preocupación por el impacto que un aumento en las deportaciones podría tener sobre la capacidad de los albergues, muchos de los cuales operan con recursos limitados y dependen de donaciones para atender a las personas que llegan a la ciudad.
Además del alojamiento temporal, estos espacios brindan apoyo legal, atención médica, acompañamiento psicológico y orientación para quienes buscan establecerse en México o continuar con algún proceso migratorio. Por ello, los responsables consideran fundamental mantener la coordinación con autoridades y organismos internacionales para responder de manera oportuna si el número de deportaciones aumenta.
Mientras las políticas migratorias continúan evolucionando en Estados Unidos, los albergues de Tijuana permanecen atentos al comportamiento de los flujos migratorios y reiteran que su prioridad seguirá siendo ofrecer asistencia humanitaria a las personas que lleguen a la frontera en situación de vulnerabilidad.
