Desde California planeaban masacre con drones explosivos y francotiradores durante evento de UFC en la Casa Blanca

Dos residentes del sur de California fueron arrestados junto con otros tres sospechosos acusados de planear un ataque con drones explosivos y francotiradores.

0
1272

Antes de la histórica función de la UFC celebrada en los jardines de la Casa Blanca, un grupo de cinco hombres presuntamente planeó un atentado con drones cargados de explosivos y francotiradores.

Según las autoridades, buscaban asesinar a funcionarios del gobierno y provocar un evento con múltiples víctimas.

El ataque estaba planeado para coincidir con el cumpleaños número 80 de Donald Trump, durante el evento UFC Freedom 250 — organizado como parte de las celebraciones por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos.

Entre los acusados figuran dos residentes del sur de California.

Bryan Omar Roa, de 24 años y residente de Calimesa, y Michael Alan Thomas, de 32 años, de Pinon Hills, ambos en el condado de Riverside, enfrentan cargos por conspiración para cometer asesinato. Junto con ellos fueron acusados Tycen Proper, de Ohio; Daniel Eskridge, de Misuri; y Abraham Hermosillo Álvarez, de Nebraska.

Bryan Roa y Michael Thomas. Foto cortesía del Departamento de Justicia

El Departamento de Justicia asegura que el grupo pretendía lanzar drones equipados con explosivos sobre el lado norte de la Casa Blanca durante el evento UFC Freedom 250. La detonación obligaría a evacuar a los asistentes. En ese momento, francotiradores abrirían fuego contra los llamados “objetivos de alto valor”, entre ellos funcionarios federales.

El FBI recibió información sobre la amenaza el 10 de junio, cuatro días antes del evento. A partir de esa pista coordinó un operativo en varios estados. Las autoridades arrestaron a los cinco sospechosos durante el fin de semana y evitaron que el plan avanzara.

Los investigadores afirman que la conspiración comenzó en marzo dentro de un grupo de TikTok llamado Vanguard of the Old — “vanguardia de lo viejo”.

Después, los participantes trasladaron sus conversaciones a aplicaciones cifradas como Signal y SimpleX. En esos chats compartieron mapas de Washington, imágenes aéreas de la Casa Blanca, posibles posiciones para francotiradores, rutas de escape y sitios para lanzar drones.

Entre los mensajes también se observa que presuntamente instruían a otros miembros de la red a fabricar drones cargados con explosivos: “Tantos y tan letales como podamos conseguir”, escribió uno de los participantes. En respuesta, otro aseguró que ya estaba trabajando en ello, que contaba con un dron y que estaba construyendo más.

Según los documentos judiciales, los integrantes del grupo compartían ideas antigubernamentales y diversas teorías conspirativas. Entre ellas figuraban acusaciones relacionadas con Jeffrey Epstein y una supuesta élite que controla el gobierno estadounidense.

Tycen Proper, de 19 años y residente de Ohio, confesó a los investigadores que el objetivo consistía en “iniciar” una revolución en Estados Unidos. Su madre alertó a la policía después de preocuparse por sus compras de armas y su actividad en internet. Esa llamada permitió al FBI descubrir la presunta conspiración.

Durante un cateo en la vivienda y el vehículo de Roa, los agentes encontraron un rifle, una pistola, un cinturón táctico, cargadores, municiones, un radio de comunicación y un apuntador láser infrarrojo. También localizaron videos publicados en Instagram donde aparecía practicando tiro con armas de fuego.

En la casa de Thomas, los investigadores aseguraron un rifle, cargadores de alta capacidad, 180 cartuchos y una pistola. Además, los documentos judiciales indican que Thomas y Roa se reunieron al menos una vez en el sur de California para practicar tiro y entrenamiento táctico.

Roa y Thomas entrenando en una zona remota cerca de la frontera con México.

Los mensajes recuperados por el FBI muestran que Thomas propuso reunir 1,300 dólares para comprar “los drones y las cargas explosivas”. También describió una estructura con equipos de francotiradores, operadores de drones, personal de logística y encargados de propaganda en redes sociales. En otra conversación habló de prepararse para una “guerra de guerrillas”.

Las autoridades todavía investigan qué tan avanzado estaba el plan. Aunque el grupo discutió el uso de drones con explosivos, los documentos indican que los sospechosos seguían buscando parte del equipo cuando fueron detenidos.

El vicepresidente JD Vance afirmó que el complot “no estuvo cerca de ejecutarse”. También dijo que los sospechosos aún no habían llegado a Washington.

Roa declaró al FBI que pretendía viajar a la capital para protestar durante el evento. Sin embargo, aseguró que su vehículo sufrió una avería antes de llegar y negó participar en el ataque. Thomas afirmó que solo actuaba como “planificador y asesor” y que no pensaba participar directamente en actos violentos.

Ambos comparecieron el lunes ante un juez federal en Riverside. El juez ordenó que permanezcan detenidos sin derecho a fianza. La audiencia de arraigo de Roa quedó programada para el 7 de julio, mientras que la de Thomas se celebrará el 21 de julio.

Si los declaran culpables por conspiración para cometer asesinato, cada acusado podría recibir una condena de cadena perpetua, además de una multa federal. El Departamento de Justicia informó que la investigación sigue abierta y no descarta presentar nuevos cargos.

Leer más: Joven de Los Ángeles intenta matar a Trump en Washington — investigan su manifiesto y posibles motivos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí