Lo que durante años se presentó como un refugio “sin sacrificio” para perros abandonados ahora es escenario de una de las investigaciones por maltrato animal más impactantes en la historia reciente de California.
Autoridades del condado de Humboldt localizaron los restos de al menos 117 perros enterrados en fosas dentro del santuario Miranda’s Rescue, en la ciudad de Fortuna, al norte de California. Veterinarios forenses determinaron que muchos de los animales murieron por heridas de bala.
La investigación comenzó en abril después de que las autoridades recibieran denuncias sobre presunto maltrato animal, fraude y conspiración relacionados con el refugio.
Con una orden judicial, los investigadores excavaron distintos puntos del terreno en busca de animales que, según las denuncias, habían sido enterrados en fosas clandestinas.
Además de los 117 cuerpos, los agentes encontraron 21 cráneos de perro, cientos de huesos, seis microchips sueltos y alrededor de 600 collares. También localizaron un granero que, según los investigadores, pudo haber servido como el lugar donde sacrificaban a los animales.

Especialistas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) examinaron 70 de los perros recuperados. En la mayoría detectaron fragmentos de bala compatibles con disparos como causa de muerte. Los otros 47 cuerpos no pudieron analizarse por falta de tiempo, aunque las autoridades señalaron que la investigación sigue en curso.
La oficina del sheriff informó que muchos de los perros tenían microchip. Ahora los peritos revisan esa información para intentar identificar a los animales y reconstruir qué ocurrió dentro del refugio.
El caso también ha despertado dudas sobre el destino de cientos de animales que pasaron por Miranda’s Rescue. Según el sheriff del condado, el refugio recibió cerca de 900 animales desde principios de 2025, pero solo registró 116 adopciones. Más de 700 animales no aparecen en los registros oficiales.
El propietario del refugio, Shannon Miranda, rechaza las acusaciones. En un comunicado aseguró que Miranda’s Rescue sigue siendo un refugio “sin sacrificio” y sostuvo que solo practicó la eutanasia en casos excepcionales, cuando los animales sufrían enfermedades terminales o representaban un peligro grave.
Hasta ahora las autoridades no han presentado cargos. Sin embargo, la oficina del sheriff advirtió que continúa analizando la evidencia y que, si reúne pruebas suficientes, remitirá el caso a la fiscalía para que evalúe posibles acusaciones por maltrato animal, fraude y otros delitos.
