El paso del huracán Genevieve por el océano Pacífico comenzará a impactar el litoral del sur de California con un incremento considerable en el oleaje. Aunque el ciclón continúa desplazándose mar adentro y alejándose de las costas mexicanas, el tamaño y la intensidad del sistema serán suficientes para enviar marejadas de largo periodo hacia San Diego.
De acuerdo con especialistas, las playas del condado podrían registrar olas de entre 8 y 11 pies, principalmente en zonas abiertas al océano. Este tipo de condiciones aumenta el riesgo de corrientes de resaca, oleaje impredecible y rompientes más fuertes de lo habitual, incluso para nadadores con experiencia.
Ante este panorama, los salvavidas recomiendan a residentes y visitantes mantenerse atentos a las banderas de advertencia y evitar ingresar al mar si las condiciones representan un riesgo. También aconsejan no acercarse demasiado a muelles, rompeolas o zonas rocosas, donde el impacto de las olas puede ser más intenso.
Aunque Genevieve alcanzó gran intensidad en el Pacífico, los pronósticos indican que continuará desplazándose hacia el oeste, alejándose tanto de México como de Estados Unidos. Por ello, no se esperan lluvias ni vientos asociados directamente al huracán en el condado de San Diego; el principal efecto será el fuerte oleaje sobre la costa.
Durante el verano, este tipo de marejadas suele atraer a surfistas que buscan aprovechar las mejores condiciones para practicar el deporte. Sin embargo, las autoridades insisten en que únicamente personas con experiencia deben ingresar al agua cuando exista oleaje elevado y siempre respetando las indicaciones del personal de rescate.
Las condiciones podrían mantenerse durante varios días, por lo que quienes tengan planeado visitar las playas del sur de California deberán mantenerse informados sobre los reportes meteorológicos y las recomendaciones emitidas por las autoridades locales.
