Lo que muchos esperaban como un espectáculo terminó convirtiéndose en uno de los momentos políticos más extraños — y posiblemente más importantes — de la contienda por la alcaldía de Los Ángeles.
Spencer Pratt, exestrella de reality shows y sobreviviente de los incendios de Pacific Palisades, dominó el debate organizado por NBC Los Angeles y Telemundo. Con una mezcla de enojo, ataques directos y mensajes populistas logró conectar con buena parte de la audiencia online.
Y los números dejaron poco espacio para dudas.
Incluso las encuestas posteriores al debate realizadas por NBC Los Angeles — la misma cadena que organizó el encuentro — mostraron a Pratt como el claro ganador de la noche, con 89% de los votos. La alcaldesa Karen Bass obtuvo apenas 7%, mientras que la concejal Nithya Raman quedó con 4%.

Durante el debate, Pratt acusó directamente a Bass de ser “una mentirosa increíble” por el manejo de los incendios que destruyeron más de 17,000 viviendas en el condado de Los Ángeles el año pasado — incluyendo la suya.
Moderadores intentaron frenarlo desde el inicio. Le pidieron evitar insultos y suavizar ataques personales. No funcionó.
Arremetió contra los planes de la concejal Nithya Raman para resolver la crisis de personas sin hogar en las calles de Los Ángeles.
“La realidad es que no importa cuántas camas les den a estas personas, están en supermetanfetamina, están en fentanilo”, dijo Pratt durante el debate. “Las estadísticas de la DEA dicen que el 93% de esto es un problema de adicción a las drogas”.
Luego retó a la concejal a visitar los campamentos de Los Ángeles, donde el consumo de drogas al aire libre es constante.
“La van a apuñalar en el cuello”, advirtió.

Pratt llegó al escenario con una estrategia clara: presentarse como el outsider furioso que dice en voz alta lo que muchos angelinos sienten sobre inseguridad, personas sin hogar, burocracia y el deterioro de la ciudad.
Y, para sorpresa de muchos críticos, logró verse cómodo hablando no solo de incendios, sino también de crimen, vivienda y producción cinematográfica. “Estos dos políticos han fallado Hollywood multiplicado por mil”, lanzó Pratt contra Bass y Raman durante uno de los intercambios más comentados de la noche.
En redes sociales, comentaristas conservadores y figuras mediáticas se desvivieron elogiando su desempeño. Meghan McCain escribió que Pratt era “el blueprint” de cómo los millennials deberían comunicar ideas políticas. Otros usuarios viralizaron clips comparándolo con Donald Trump por su estilo confrontativo y su capacidad para dominar la conversación digital.
La campaña de Bass respondió precisamente con esa crítica. Acusó a Pratt de copiar la “política de agravios” de Trump. Raman hizo algo similar y calificó su discurso como incendiario y divisivo.
Pero el problema para ambas campañas es otro. Pratt parece estar conectando con un electorado genuinamente frustrado.

El candidato independiente ha recaudado más dinero que sus rivales desde inicios de año. Además, continúa creciendo en redes sociales con anuncios agresivos donde muestra las casas de Bass y Raman antes de contrastarlas con el remolque donde ahora vive tras perder su hogar en los incendios.
A menos de un mes de las elecciones primarias del 2 de junio, lo que para muchos parecía una candidatura meme empieza a verse como algo mucho más serio. El esposo de Heidi Montag parece tener una posibilidad real de convertir a Los Ángeles en una ciudad republicana por primera vez en décadas.
