La frase que retumba en pasillos, pero no se imprime en boletines.
Autor: @LaBanquetaOficial
Fecha: Julio 2025
“Carlos Torres ya quemó todas las naves. Y ella… ya no lo va a salvar.”
Eso dijo, sin grabadora de por medio, uno de los asesores que todavía tiene silla en la estrategia política del noroeste.
Y no lo dijo con rabia. Lo dijo con resignación, como quien anuncia lluvia sabiendo que nadie va a recoger la ropa.
Carlos Torres Torres, antes operador, ahora símbolo de desgaste.
La cercanía con Marina del Pilar, que antes sumaba estructura y capital, hoy parece restar credibilidad e incomoda hasta a los suyos.
Dicen que su presencia complica la narrativa de liderazgo femenino. Que su nombre genera más ruido que propuestas. Y que, en la interna, ya se le bajó el volumen.
¿Y Marina? Ella sonríe, sí. Se toma la foto. Pero, según quienes la rodean, ya no lo defiende con el mismo tono.
Porque en política también se abandonan barcos. Y si uno se está hundiendo… más vale nadar sola.
La frase lo dice todo, y todavía no se publica en ningún diario:
“Carlos ya quemó todas las naves. Y ella… ya no lo va a salvar.”
Pero en los pasillos, ya la repiten todos. Con miedo. Con alivio. Con memoria.
