Si pensabas que la presentación de un monoplaza de F1 era cosa de paddock y poca emoción visual… Cadillac decidió elevar la apuesta. El nuevo coche con el que Checo Pérez competirá en la temporada 2026 —junto a Valtteri Bottas— fue revelado con todo el ruido y espectáculo que merece: en un comercial transmitido durante el Super Bowl LX y con una exhibición en Times Square, en Nueva York.
El monoplaza, bautizado CA01, no es cualquier debutante. Su diseño bicolor —una mezcla de negro y blanco con degradado y línea moderna— no solo aparenta velocidad; la comunica incluso en reposo. Cadillac lo mostró como símbolo de su entrada ambiciosa a la Fórmula 1, con un livery pensado para destacar tanto en pista como en campañas globales.
Checo no se quedó callado, y desde sus redes sociales publicó imágenes del monoplaza acompañado del mensaje: “Les presento mi @Cadillac_F1. Orgulloso de representar a toda América, orgulloso de ser latino.”
Porque no es solo un auto nuevo: es una declaración de intenciones.
Pero ojo, esto no es turismo en exhibición. Cadillac ya está metiéndolo en pista: Checo ya ha corrido el CA01 en los test de Bahrein, donde el equipo aprovecha para aprender cada milímetro de este nuevo juguete de fibra de carbono antes de que lleguen las carreras oficiales.
Y sí, la realidad es tan clara como su livery: Cadillac entra a la F1 con intención de medir fuerzas, más que solo desfilar. Con motor Ferrari y una dupla de pilotos veteranos, la escudería estadounidense busca competir desde la base, construir hacia arriba y, quién sabe, sorprender cuando la bandera a cuadros baje.
Porque en un deporte donde todos buscan velocidad, diseño e historia, este Cadillac no solo corre… marca territorio.
– Herbie
