La cuenta regresiva para el Mundial ya no se mide en meses, sino en detalles. La Colombia national football team tendrá su último partido de preparación el próximo 7 de junio de 2026, cuando enfrente a Jordania en un amistoso internacional programado en San Diego.
El encuentro se disputará en Snapdragon Stadium y forma parte de la serie Countdown to 26, un bloque de partidos diseñados para que distintas selecciones lleguen con ritmo competitivo al torneo.
Para el equipo dirigido por Néstor Lorenzo, este partido no es una prueba más. Es el cierre del proceso. Después de este encuentro, la selección viajará a Guadalajara, donde establecerá su base durante la Copa del Mundo.
Colombia llega a este punto con una posición sólida dentro del ranking de la FIFA —actualmente en el lugar 13— y con una estructura que ya apunta más a ajustes finos que a experimentación.

Antes de aterrizar en California, el equipo tendrá una despedida en casa frente a Costa Rica el 29 de mayo en Bogotá, lo que convierte este bloque en el cierre total de su preparación.
El contexto del Mundial también ya está definido. Colombia debutará el 17 de junio ante Uzbekistán, y posteriormente enfrentará a la República Democrática del Congo, con Portugal como el rival más fuerte dentro del Grupo K.
Del otro lado, Jordania utilizará este amistoso como parte de su propio ajuste competitivo antes de disputar sus partidos en territorio estadounidense, lo que le da al encuentro un valor doble: preparación real para ambos equipos en un entorno que ya huele a Mundial.
Más allá del marcador
Este tipo de partidos tienen otra lectura. No se trata de probar, sino de confirmar. Ritmos, titulares, variantes puntuales. Todo lo que no esté claro a estas alturas, difícilmente lo estará después.
Y en ese sentido, San Diego no será solo una sede más. Será el último punto donde Colombia ajusta antes de entrar al escenario principal
