Allan Corona: de Tijuana a los juegos olímpicos y más allá

0
95

Si hace diez años alguien te decía que un morro fronterizo iba a representar a México en esquí de fondo en los juegos olímpicos, seguro respondías: “Simón… ¿y también va a nevar en la Revu?” Pues spoiler: sí pasó.

En los Juegos Olímpicos de Invierno Milano‑Cortina 2026, Allan Corona salió a competir en los 10 km estilo libre, una prueba que básicamente es cardio eterno con paisaje alpino. Nada mal para alguien que se formó entre Tijuana y San Diego, donde el único hielo común es el del raspado.

Nacido en CDMX pero criado en vibra binacional, Allan primero le dio al triatlón y al gym. Resistencia tenía; nieve no. El plot twist llegó cuando su familia se mudó a Noruega en pandemia. Ahí, donde esquiar es casi requisito ciudadano, probó el cross-country y se clavó. Sin reflectores, sin presupuesto épico y sin federaciones cargándolo en hombros, empezó a competir en circuitos europeos hasta ganarse su lugar.

El 13 de febrero salió a pista y terminó 105 con 28:33.9. ¿Podio? No. ¿Historia? También. Porque llegar ya era romper el molde mental de “México solo brilla en deportes con sol”.

Y el momento más LatinLA no fue el tiempo, fue el gesto: al cruzar meta esperó a su compa sudafricano Matthew Smith para celebrar juntos. Dos atletas de países sin tradición invernal, sonriendo como si hubieran ganado oro.

Porque a veces la verdadera medalla no cuelga del cuello — se queda en la narrativa. Y Allan ya cambió esa.

 

– Herbie

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí