No solo están preservando su idioma. Están haciendo que el mundo lo escuche.
Autor: The Closer – acento angelino
Fecha: Julio 2025
En un rincón montañoso de Oaxaca donde la señal de internet va y viene, un grupo de 8 niñas zapotecas entre 10 y 14 años están haciendo lo que muchos gobiernos aún no logran: **salvar una lengua originaria y proyectarla al mundo.**
Ellas son parte del taller de robótica comunitaria de Guelatao, un programa local impulsado por mujeres ingenieras oaxaqueñas que decidieron enseñar ciencia con raíz. Y el proyecto que acaban de presentar acaba de sacudir las redes: un **robot artesanal** que traduce frases básicas del zapoteco al español en tiempo real.
Lo lograron sin laboratorio de primer mundo. Lo hicieron con placas recicladas, celulares descompuestos y software libre. El robot puede decir frases como “buenos días”, “bienvenido” o “esta es mi tierra”, acompañado por voz sintetizada y gestos.
El objetivo, explican ellas, es ayudar a turistas, maestras y funcionarios a **respetar y entender el idioma sin reducirlo a curiosidad folclórica**. “Si tú no entiendes el zapoteco, este robot te lo explica, pero sin que tengamos que dejar de hablarlo”, dijo Luz Elena, una de las creadoras de 12 años.
El proyecto ya ganó el **Premio Nacional de Innovación Comunitaria**, y será presentado en la Feria de Ciencias de Guadalajara en agosto.
Pero el verdadero logro está en lo invisible: estas niñas no solo están programando un robot. Están **programando el futuro con orgullo de raíz**, hablándole al mundo en su idioma y diciendo: aquí estamos, aquí seguimos, aquí creamos.
**Porque preservar una lengua no es mirar al pasado. Es enseñarle al futuro cómo se pronuncia dignidad.**
