Lo que tienes que saber sobre el cambio de horario este 8 de marzo

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Cada año pasa lo mismo: estamos agarrándole el ritmo a marzo, planeando puentes, organizando la semana… y de pronto alguien dice: ‘oye, acuérdate que cambia el horario’.

Este 8 de marzo varias ciudades de la frontera norte volverán a ajustar el reloj por el inicio del horario de verano en Estados Unidos. Y sí, eso nos mueve la agenda.

¿Qué cambia exactamente?

En Estados Unidos, el horario de verano arranca el segundo domingo de marzo. Este 2026 será la madrugada del domingo 8, cuando los relojes se adelanten una hora (a las 2:00 a.m. pasan a ser las 3:00 a.m.).

Aunque en la mayor parte de México ya no hay cambio de horario desde 2022, los municipios de la franja fronteriza norte sí se alinean con Estados Unidos por temas económicos, laborales y escolares.

Eso significa que ciudades como Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez y Reynosa ajustarán su reloj para mantenerse sincronizadas con ciudades como San Diego, Los Ángeles o El Paso.

Foto cortesía de Esquire Italia
¿Por qué la frontera sí cambia y el resto del país no?

Porque la vida en la frontera está conectada directamente con Estados Unidos.

Miles de personas cruzan todos los días para trabajar, estudiar o hacer negocios. Si no existiera esa sincronización, habría un desfase constante en horarios de oficinas, escuelas, bancos y cruces internacionales.

En pocas palabras: no es por tradición, es por logística.

Foto cortesía de L.A. Times Food
¿Cómo nos afecta?

Perdemos una hora de sueño esa primera noche, sí. Pero también ganamos más luz natural por la tarde.

Para quienes trabajan o estudian en Estados Unidos, el ajuste es automático porque celulares y computadoras cambian solos. El detalle es para quienes usan relojes manuales, electrodomésticos o manejan agendas físicas: ahí sí hay que hacer el cambio a mano.

Un consejo práctico: la noche del sábado revisa alarmas y calendarios, sobre todo si tienes algo importante el domingo o lunes temprano.

Más que un reloj, un recordatorio

Cada cambio de horario genera debate. Hay quienes lo odian, quienes ni lo sienten y quienes apenas se enteran cuando llegan tarde a algún plan.

Pero en la frontera, más que una costumbre, es una realidad compartida con el otro lado. Un pequeño ajuste que refleja lo entrelazadas que están nuestras ciudades.

Así que sí, este 8 de marzo toca mover el reloj. Una hora menos de sueño… pero una tarde más larga para aprovechar.






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