La rabia de ser mexa cuando te lo permiten.
Autor: @karla.siempre
Fecha: Julio 2025
Nací en Los Ángeles.
Nunca viví en México, pero tengo el acento de mi mamá, el apellido de mi papá, y la culpa que se hereda por default.
En la escuela era “la mexicanita”. En el trabajo, “la diversidad”.
Pero si hablo de Ayotzinapa, desaparecidos o el narcoestado…
Ahí ya no soy “la cute latina”.
Ahí soy “radical”.
Ser mexicano en Estados Unidos es una negociación diaria.
Te lo permiten cuando bailas, cocinas o decoras con papel picado.
Te lo niegan cuando hablas de violencia, política o migración.
Y lo peor:
Cuando quiero opinar sobre México, hay quien dice que no tengo derecho.
“No vives allá.”
“No sabes lo que es.”
“No eres de verdad.”
Pero el dólar que mando a mi abuela sí es real.
La tristeza que me da cada noticia sí pesa.
Y el enojo también.
¿Entonces qué soy?
Mexa a medias. Latina completa.
Ciudadana de la grieta.
Con suficiente culpa para dos países y suficiente fuego para escribir esto.
