El tratamiento de la obesidad atraviesa una transformación importante en Tijuana. Durante años, la cirugía bariátrica fue considerada una de las principales alternativas para pacientes con obesidad severa o enfermedades metabólicas asociadas; sin embargo, la popularidad de medicamentos como Ozempic, originalmente desarrollado para el tratamiento de la diabetes tipo 2, ha modificado las decisiones de muchos pacientes que buscan perder peso sin pasar por el quirófano.
De acuerdo con especialistas consultados por El Sol de Tijuana, la realización de cirugías bariátricas en la ciudad ha disminuido aproximadamente un 70% en comparación con años anteriores. Este cambio coincide con el incremento en el uso de medicamentos que actúan sobre la hormona GLP-1, los cuales ayudan a controlar el apetito, aumentar la sensación de saciedad y favorecer una pérdida de peso progresiva bajo supervisión médica.
Los médicos explican que muchos pacientes prefieren iniciar con un tratamiento farmacológico antes de considerar una intervención quirúrgica.
Esto ha cambiado el perfil de quienes llegan a consulta, ya que actualmente las cirugías suelen reservarse para personas con obesidad severa, enfermedades asociadas o para quienes no obtuvieron los resultados esperados con tratamientos médicos y cambios en el estilo de vida.
A pesar del auge de medicamentos como Ozempic, los especialistas subrayan que la cirugía bariátrica sigue siendo una herramienta médica vigente y continúa siendo la mejor opción para determinados pacientes. La elección del tratamiento depende del índice de masa corporal, las enfermedades asociadas, la historia clínica y una valoración individual realizada por un equipo multidisciplinario.
Tijuana se ha consolidado durante años como uno de los principales destinos de turismo médico en México, especialmente en procedimientos bariátricos. La ciudad recibe pacientes de Estados Unidos y Canadá que buscan tratamientos especializados a costos más accesibles. No obstante, el crecimiento de los medicamentos para la pérdida de peso también ha comenzado a modificar la dinámica de este sector médico, obligando a clínicas y especialistas a adaptar sus servicios a las nuevas tendencias en el manejo de la obesidad.
Los expertos también hacen un llamado a evitar la automedicación. Aunque Ozempic y otros fármacos similares han mostrado resultados positivos en determinados pacientes, advierten que deben utilizarse únicamente bajo supervisión médica, ya que pueden presentar efectos secundarios y no todas las personas son candidatas para este tipo de tratamiento. Asimismo, enfatizan que ningún medicamento sustituye la importancia de mantener una alimentación equilibrada, actividad física y seguimiento profesional para lograr resultados sostenibles.
El cambio en la forma de tratar la obesidad refleja la evolución de la medicina y la incorporación de nuevas alternativas terapéuticas. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el éxito de cualquier tratamiento dependerá de un abordaje integral que combine atención médica, cambios de hábitos y seguimiento continuo.
