Las calles de Los Ángeles tienen un viejo enemigo — los baches — y ahora dos gigantes tecnológicos dicen tener parte de la solución. Waymo y Waze anunciaron un nuevo programa piloto que utilizará autos autónomos para detectar baches en tiempo real y compartir esa información con las autoridades de la ciudad.
La idea es sencilla: si los autos que ya recorren la ciudad pueden “sentir” y registrar irregularidades en el pavimento, esa información puede convertirse en datos útiles para reparar las calles más rápido.
Los vehículos autónomos de Waymo — basados en el modelo eléctrico Jaguar I‑Pace — cuentan con sensores avanzados que registran cambios en la superficie del camino mientras circulan por la ciudad.
Así, cuando el sistema detecta un bache, la información se envía a la plataforma Waze for Cities, donde puede ser consultada por funcionarios municipales encargados del mantenimiento vial.
Al mismo tiempo, los usuarios de Waze recibirán alertas cuando se acerquen a uno de estos baches detectados por los vehículos autónomos. Los conductores también podrán confirmar el reporte dentro de la app, ayudando a mejorar la precisión de los datos.

El problema no es menor. Tras una temporada de lluvias particularmente intensa, los reportes de baches en Los Ángeles se dispararon a principios de este año. Tan solo en enero, residentes reportaron más de 6,700 baches a la línea 311 de la ciudad. En febrero y marzo se registraron casi 5,000 reportes cada mes.
La situación refleja un problema más profundo en el mantenimiento de calles. Según análisis de la sala de redacción Crosstown LA, la ciudad pavimentó cerca de 310 millas de calles durante el año fiscal 2025. Hace una década la cifra era mucho mayor: alrededor de 850 millas en 2015.
Hoy, gran parte del sistema depende de reportes ciudadanos para identificar daños en el pavimento. Ese modelo, según Waymo y Waze, deja muchos problemas fuera del radar.
“Queremos construir sobre los beneficios de seguridad de nuestro servicio y colaborar con ciudades para mejorar la infraestructura de la que todos dependemos”, dijo Arielle Fleisher, gerente de investigación y desarrollo de políticas en Waymo.
El programa piloto ya opera en cinco áreas metropolitanas de Estados Unidos: Los Ángeles, el Área de la Bahía de San Francisco, Phoenix, Austin y Atlanta. Hasta ahora, los autos de Waymo han identificado alrededor de 500 baches en esas ciudades.
Para Waze, el experimento es una extensión natural de la lógica de su plataforma. Durante años, los usuarios han reportado baches manualmente en la aplicación. La diferencia ahora es que los autos autónomos pueden generar reportes de manera automática y constante.
Si el proyecto funciona, las ciudades podrían tener un mapa mucho más preciso de sus calles dañadas. Y, así, quizá reparar baches antes de que se conviertan en cráteres capaces de destruir llantas, suspensiones y la paciencia de cualquier conductor angelino.
En una ciudad con más de 23,000 millas de calles, cualquier ayuda extra — incluso de robots con ruedas — podría marcar la diferencia.
