Autoridades estatales y municipales retiraron de forma temporal a dos caballos de un establo en Ensenada, ubicado sobre el bulevar Costero, en Playa Hermosa. La decisión se tomó después de que médicos veterinarios detectaran que ambos animales presentaban condiciones críticas de salud durante una inspección realizada este lunes.
La inspección ocurrió tras una denuncia presentada por integrantes del Movimiento Animalista de Ensenada ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por presunto maltrato animal. La carpeta quedó registrada con el Número Único de Caso (NUC) 0201-2026-10962.
Los activistas sustentaron la denuncia con imágenes aéreas. Aseguraron que los caballos permanecían bajo el sol, con poca sombra y sin acceso visible a agua. También denunciaron que pasaban largas jornadas ensillados y vivían en instalaciones con condiciones insalubres.

En la inspección participaron personal de la Dirección de Desarrollo Urbano, Ecología y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ensenada, elementos de la Policía Ecológica, la Dirección de Bienestar Animal del Gobierno del Estado y médicos veterinarios del Centro de Atención Canina y Felina (CACYFE).
La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (SMADS) informó que uno de los caballos presentaba desnutrición crónica. El segundo padecía una infección ocular severa. Por ese motivo, las autoridades trasladaron a ambos ejemplares a un sitio donde recibirán atención médica, alimentación y resguardo temporal.

Durante la revisión, los inspectores también detectaron espacios reducidos para los animales, falta de limpieza, poca sombra y posibles deficiencias en su manejo y cuidado. Las autoridades levantaron las actas correspondientes y darán seguimiento conforme a la normatividad vigente.
La SMADS informó que el procedimiento administrativo y legal continuará mientras las autoridades analizan el caso. Además, ordenó a los propietarios implementar medidas para mejorar las condiciones de los caballos que permanecen en el establo.

La dependencia estatal también anunció una mesa de trabajo con los propietarios y los sectores involucrados. El objetivo es impulsar una transición que incluya alternativas de reconversión económica para las familias que dependen de la renta de caballos en la zona turística.
Los activistas afirmaron además que el establo opera en un predio federal presuntamente invadido desde hace varios años. Ese señalamiento forma parte de la denuncia presentada ante la Fiscalía y será investigado por las autoridades competentes.
