El bypass de la autopista Tijuana–Ensenada ya entró a discusión pública.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) convocó a una reunión abierta el 12 de mayo en el Centro Estatal de las Artes (CEARTE) de Ensenada. La sesión comenzará a las 8 a.m. y forma parte del proceso de evaluación ambiental.
Ahí, la empresa TGC Geotecnia — promovente del proyecto — presentará los detalles técnicos. También explicará los posibles impactos ambientales y las medidas de mitigación. La convocatoria incluye a ciudadanos, académicos, organizaciones y al público en general.
El proyecto fue anunciado en enero por la presidenta Claudia Sheinbaum. Contempla una inversión de más de cuatro mil 300 millones de pesos. La obra propone un nuevo trazo de 25 kilómetros entre Jatay y el Libramiento Ensenada.
En teoría, el bypass busca mejorar la movilidad y reducir tiempos de traslado. También pretende aliviar la congestión en una de las rutas más transitadas de Baja California. El sector empresarial lo considera una obra prioritaria.
Pero la oposición ya está organizada.
Colectivos como Ensenada Digna alertan sobre daños ambientales graves. Señalan que la obra implicaría la remoción de al menos 95 hectáreas de matorral costero. También advierten afectaciones al arroyo San Miguel.
Ese ecosistema es uno de los más frágiles del noroeste del país. Alberga especies endémicas y protegidas. Para muchos especialistas, el daño podría ser irreversible.
Desde marzo, residentes habían solicitado esta consulta pública. Argumentan que la evaluación ambiental no debe ser solo un trámite técnico. Exigen un proceso transparente y con participación real.
La Semarnat informó que recibirá comentarios, preguntas y propuestas durante la sesión. Quienes deseen participar como ponentes deberán registrarse antes del 11 de mayo a las 2 p.m.
El resto de los asistentes podrá intervenir en el bloque de preguntas. La discusión ya comenzó. Ahora queda por ver si la consulta logra influir en una obra que muchos consideran inevitable.
