No es solo una fecha simbólica: es un día para recordar, exigir y acompañarse. Este 2026, cientos y en algunos momentos miles de mujeres tomaron la ciudad para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
Desde el mediodía comenzaron a reunirse colectivas feministas, estudiantes, madres buscadoras y familias completas en la Glorieta México, conocida popularmente como Las Tijeras, en la Zona Río. El punto de encuentro pronto se llenó de pañuelos morados y verdes, pancartas hechas a mano y consignas que pedían igualdad, seguridad y justicia.
Un recorrido por el corazón de la ciudad
La movilización avanzó por Paseo de los Héroes, una de las avenidas principales de la ciudad. Durante el recorrido se realizaron paradas en puntos emblemáticos como el monumento a Cuauhtémoc y la glorieta Abraham Lincoln, antes de dirigirse hacia la Fiscalía General del Estado de Baja California.
A lo largo de la marcha se escucharon consignas que ya forman parte del movimiento feminista en México, como “Vivas nos queremos” y “Ni una más”. También hubo intervenciones artísticas, lecturas de testimonios y momentos dedicados a recordar a mujeres víctimas de feminicidio o desaparición.

Muchas voces en una misma marcha
Entre las asistentes había mujeres de todas las edades. Algunas marchaban por primera vez, otras llevan años participando en estas movilizaciones. Amigas caminaban juntas, madres llevaban a sus hijas pequeñas y familias completas acompañaban el recorrido.
Al frente del contingente marcharon familiares de víctimas de feminicidio y mujeres sobrevivientes de violencia, quienes con sus historias recordaron que detrás de cada consigna hay realidades que siguen afectando a miles de personas.

Seguridad y expresiones de protesta
Antes de la movilización, autoridades municipales informaron que más de 300 mujeres policías serían desplegadas para resguardar la seguridad de las participantes.
Durante la marcha también se registraron algunas pintas e intervenciones en edificios y mobiliario urbano por parte de grupos conocidos como bloque negro, acciones que suelen aparecer en protestas feministas como una forma de manifestación contra instituciones.
A pesar de estos momentos, la jornada se desarrolló principalmente como una movilización colectiva marcada por la memoria, la denuncia y la solidaridad entre mujeres.

Un mensaje que sigue resonando
Las marchas del 8 de marzo se realizan en ciudades de todo el mundo para visibilizar la desigualdad de género y exigir justicia frente a la violencia contra las mujeres.
En Tijuana, como en muchas otras ciudades del país, el mensaje volvió a escucharse fuerte en las calles: la exigencia de una vida libre de violencia y de justicia para quienes ya no están.
— A.K.A. My Sunshine
