Durante meses, el mensaje del gobierno de Estados Unidos fue bastante claro: si querías solicitar asilo en la frontera sur, debías hacerlo ‘de forma ordenada’. La herramienta para lograrlo se llamaba CBP One.
Era una aplicación lanzada en enero de 2023 por el gobierno federal para que migrantes pudieran agendar citas en puertos de entrada en la frontera entre México y Estados Unidos. En teoría, el sistema buscaba evitar cruces irregulares y ordenar el proceso de solicitud de asilo. Y funcionó.
De acuerdo con cifras oficiales del gobierno estadounidense, más de 900,000 personas ingresaron al país utilizando ese sistema.
Muchos de ellos recibieron algo llamado ‘parole humanitario’, un permiso temporal que normalmente les permitía permanecer en Estados Unidos hasta por dos años y solicitar autorización de trabajo mientras su situación migratoria se resolvía. Hasta ahí, el plan parecía claro.
Ahora viene el giro. El Department of Homeland Security comenzó a enviar notificaciones a algunos de esos migrantes informándoles que su parole sería revocado.
Eso significa algo bastante concreto:
- Pierden su estatus legal temporal
- Pierden el permiso de trabajo asociado
- En algunos casos reciben avisos para abandonar el país o regularizar su situación por otras vías
La explicación oficial es que el gobierno busca reducir lo que considera un uso excesivo del parole humanitario como herramienta migratoria.
Pero la pregunta incómoda aparece rápido. Si el propio gobierno creó el sistema… ¿Por qué ahora castiga a quienes lo usaron? Porque la mayoría de estas personas no cruzó ilegalmente. Siguieron el procedimiento que las autoridades establecieron, hicieron cita, se presentaron en el puerto de entrada, pasaron revisión migratoria y aun así, ahora reciben correos diciendo que su permiso se cancela.
Ahora bien, hay un detalle importante que muchos migrantes deben entender: la revocación del parole no cancela automáticamente todos los procesos migratorios.
Muchas personas que ingresaron mediante CBP One también iniciaron solicitudes de asilo y recibieron una Notice to Appear, una citación para presentarse ante un juez de inmigración.
En esos casos, el proceso puede continuar en la corte, aunque el parole desaparezca. Es decir: perder el parole no significa necesariamente deportación inmediata. Pero tampoco significa tranquilidad.
El resultado real es otro: incertidumbre para cientos de miles de personas que siguieron las reglas del sistema migratorio… y ahora descubren que esas reglas pueden cambiar en cualquier momento.
Porque en la política migratoria de Estados Unidos hay algo que casi siempre se repite: las políticas cambian, los gobiernos cambian, las estrategias cambian. Pero quienes viven las consecuencias rara vez tienen voto en esas decisiones.
— El Vecino Incómodo
