El regreso de Shohei Ohtani no es cualquier noticia dentro del béisbol. Se trata de uno de los jugadores más influyentes de la actualidad, y su vuelta al montículo con los Los Angeles Dodgers marca un momento clave rumbo al inicio de la temporada 2026.
Después de un proceso de recuperación tras una cirugía en el codo, Ohtani ha retomado progresivamente sus actividades como pitcher. Durante las últimas semanas ha participado en sesiones de pitcheo controladas, lo que ha permitido al equipo evaluar su evolución y considerar un regreso más anticipado de lo previsto.

Todo apunta a que su primera aparición como lanzador podría darse incluso antes del arranque oficial de la temporada regular de la MLB, durante los juegos de preparación del Spring Training. Esto no solo acelera los planes del equipo, sino que también incrementa la expectativa entre aficionados y analistas.
El regreso se da en Los Ángeles, donde los Dodgers afinan detalles para una temporada en la que buscan mantenerse como uno de los equipos protagonistas de la liga. Tener a Ohtani activo tanto en la lomita como en la ofensiva representa una ventaja importante para la franquicia.
Más allá de lo deportivo, su vuelta también tiene un impacto mediático y emocional. Ohtani no es solo un jugador destacado, es una figura que redefine el juego moderno por su capacidad de dominar como bateador y lanzador, algo que sigue siendo poco común en las Grandes Ligas.
Por ahora, la pregunta no es si volverá a lanzar, sino cuándo lo hará oficialmente. Y si ese regreso se confirma antes del Opening Day, los Dodgers podrían iniciar la temporada con una de sus armas más importantes lista desde el primer momento.
