La exalcaldesa de Arcadia, Eileen Wang, aceptó declararse culpable de actuar ilegalmente como agente del gobierno chino en Estados Unidos, según documentos federales revelados en Los Ángeles. También renunció esta semana a su cargo.
Fiscales federales acusan a Wang de operar durante años un supuesto portal de noticias dirigido a la comunidad chino-americana. Según la investigación, el sitio difundía propaganda alineada con Beijing. El portal, llamado U.S. News Center, lo manejaba junto a su entonces prometido, Yaoning ‘Mike’ Sun. Sun ya cumple una sentencia federal de cuatro años por colaborar con el gobierno chino.
El acuerdo judicial señala que Wang trabajó entre 2020 y 2022 bajo instrucciones directas de funcionarios chinos. Publicaba artículos redactados por operadores ligados a Beijing y después enviaba capturas de pantalla con datos sobre el alcance de las publicaciones.
Uno de los textos negaba acusaciones internacionales de genocidio y trabajo forzado contra minorías uigures en Xinjiang. Minutos después de publicarlo, un funcionario chino respondió: “Qué rápido, gracias a todos”. Wang respondió: “Gracias, líder”.
Las autoridades estadounidenses aseguran que el objetivo era impulsar narrativas favorables a Beijing dentro de Estados Unidos y ayudar a posicionar políticamente a Wang en California.
“Debería aterrorizar a los estadounidenses que alguien así llegara a uno de los niveles más altos de gobierno local”, declaró el fiscal federal adjunto Bill Essayli.
Wang ganó un asiento en el concejo municipal de Arcadia en noviembre de 2022. Después ocupó la alcaldía bajo el sistema rotativo de la ciudad. Funcionarios municipales insistieron en que las actividades investigadas ocurrieron antes de que asumiera el cargo. También aseguraron que no utilizaron recursos públicos ni afectaron decisiones oficiales.
Aun así, el caso volvió a encender alarmas sobre los intentos de influencia política china en California — especialmente en ciudades del Valle de San Gabriel con grandes comunidades chino-americanas.
La investigación también menciona vínculos con John Chen, empresario acusado previamente de actuar en nombre de Beijing y presuntamente cercano al presidente chino Xi Jinping.
Wang enfrenta hasta 10 años de prisión federal. También podría enfrentar consecuencias migratorias si no es ciudadana estadounidense.
El caso estalla en medio de tensiones crecientes entre Washington y Beijing por espionaje, propaganda digital e influencia política local en Estados Unidos. Investigaciones recientes también han puesto bajo la lupa a políticos californianos y empresas chinas ligadas a infraestructura tecnológica y transporte eléctrico.
